TUBERCULOSIS
La
tuberculosis está
considerada como una
enfermedad rara en el
perro. Es determinada en
lejano 1817, más de
medio siglo antes que
descubrieran las causas
de la tuberculosis
humana.
Los agentes causantes de
la tuberculosis canina
son el Mycobacterium
tuberculosis,
responsable de la
tuberculosis humana, y,
menos frecuentemente, el
M. bovis.
Normalmente son
afectados por el M.
tuberculosis, las vías
respiratorias, donde se
ha desarrollado la
lesión tubercular. La
temperatura es
intermitente (momentos
de fiebre, regularmente
distanciados y separados
por intervalos de
ausencia total de ella)
o fluctuante. Sigue
adelgazamiento,
dificultades
respiratorias, tos
crónica. En la forma
abdominal, los nódulos
linfáticos, notablemente
agrandados en volumen,
pueden detectarse a la
palpación.
Diagnóstico. No es
fácil, a veces es
preciso recurrir a los
exámenes radiológicos,
de cultivo y
microscópicos.
Terapia. Por el peligro
que puede constituir
para el hombre, un perro
tuberculoso debe ser
sacrificado.