La nueva variante viral del parvovirus canino, un hecho desconocido en nuestro País
La variante 2c (así se denomina), del parvovirus canino durante 2009 significó una gran perdida, para los criadores del país y para los adquirientes de mascotas.
Es la enfermedad infecciosa más común de los cachorros en todas las latitudes del mundo. Caracterizada por diarrea, a menudo con sangre. Antes de 1980, el parvovirus canino que la mayoría de las enfermedades causadas era de tipo 2 (PCV-2). Después de 1980 CPV-2 fue sustituido por el CPV-2a se hicieron más comunes y en 1986 apareció otra variación llamada CPV-2b.
En los últimos años, una nueva cepa, CPV-2c ha sido detectada e identificada en Argentina en el Centro de Virología Animal (CEVAN).
Hoy en día, CPV-2b (variante anterior) se ha sustituido en gran medida por esta nueva variante mutada .como el virus más común que causa esta enfermedad en el perro. Hay actualmente un debate si puede haber otras cepas que están empezando a surgir y aún no hayan sido identificadas formalmente, porque es la forma de perdurar de los mismos, o sea mutando.
En nuestro país hay varios casos detectados en todo el territorio. Los casos Positivos del virus mutado en la Matanza en perros vacunados, fue lo que tratamos de diagnosticar y verificar, por los métodos modernos de diagnostico PCR (Diciembre 2008 mayo 2009) Periodo de envió de muestras.
Muestras enviadas al CEVAN, Conicet, Fundación Milstein.
Para su diagnostico del PV c2 fue en los alrededores de Clínica Veterinaria San Jorge sita en Boulogne Sur Mer 1322 Tapiales Pcia. De Bss As. El seguimiento se hizo en perros exclusivamente con el programa de vacuna completa o a completar abarcando diferentes edades de los cachorros, y todas las vacunas.
Las historias clínicas, obran en nuestro archivo, adjuntado a los resultados de la tipificación del mismo por PCR en el CEVAN, esto no es una investigación de la eficiencia de una vacuna, simplemente porque todavía no se elaboró ninguna al respecto y se hizo caso omiso de los “criadores” que vacunan por su cuenta sin ningún aval profesional.
Este seguimiento se hizo para dar una respuesta al propietario de las mascotas enfermas y evitar una consulta de confrontación, hacia tal o cual laboratorio o indebida aplicación, lo que daba a entender una falsa falta de idoneidad.
Las vacunas actuales han contribuido a controlar la propagación de esta enfermedad, pero a pesar de ser vacunados, algunos perros todavía contraen la enfermedad y mueren de “parvo”.
El Parvovirus se transmite por contacto con heces que contienen el virus. El virus es conocido para sobrevivir en objetos inanimados - tales como ropa, las ollas de alimentos y pisos de jaulas - por 5 meses en las condiciones ambientales.
Los insectos y los roedores también pueden servir como vectores de jugar un papel importante en la transmisión de la enfermedad. El período de incubación normal (tiempo de exposición al virus en la época en que aparecen signos de la enfermedad) es de 7-14 días...
El Virus se puede encontrar días antes en las heces antes de la aparición de los signos clínicos de la enfermedad, y pueden durar de una a dos semanas después de la aparición de la enfermedad.
Si un cachorro se recupera de la infección por parvovirus será inmune a la re-infección, probablemente por lo menos veinte meses y posiblemente de por vida. Además, después de la recuperación no se eliminan virus en las heces.
Las vacunas actuales de protección contra el parvovirus canino son efectivas excluyendo l la variante mutada; no hay vacunas ni anticuerpos maternales, por lo tanto es letal en criaderos. Y fuera de ellos.
La causas atribuidas al fracaso de vacunas conocidas a nivel mundial, es el nivel de interferencia de los anticuerpos maternos contra el virus.
Los anticuerpos maternos son los anticuerpos presentes en la leche de la madre durante las primeras 24 horas después del nacimiento del cachorro...
Solamente en hembras, que hayan sido vacunadas contra la enfermedad en cuestión, tienen altos niveles de anticuerpos maternos presentes en el torrente sanguíneo de los cachorros y bloqueara la eficacia de una vacuna; porque no hace diferencia con el virus de la calle, y el que esta en la vacuna, cosa que comprobamos a diario, por eso se anulo totalmente la investigación viral de cualquier “criadero”, debido a la falta de seriedad de comprometer una Fundación Internacional científica y seria, con gente no idónea.
Este período se denomina la ventana de susceptibilidad. Este es el momento que a pesar de ser vacunados, un cachorro puede todavía contraer la enfermedad por la cual se vacunó, sin ser la nueva variante.
En este caso es donde hay que diferenciar al virus porque la enfermedad es la misma, como así su tratamiento y no la cepa que la produjo
La mayoría de de los profesionales sabemos, que el virus de las vacunas es siempre el mismo, se atenúa y elabora para tratar de controlar la enfermedad en cuestión; lo demás depende del elaborador y su marketing.
En resumen, el parvovirus es un problema muy común que tiene gran afinidad por los cachorros y de alta mortalidad en los mismos., dependiendo de la edad y estado sanitario y premura en el tratamiento
Por lo tanto ante una gastroenteritis hemorrágica no tiene sentido hacer el diagnóstico del virus y menos aun si no tiene vacunas de ningún tipo. Y un estado sanitario deficiente, en que las gastroenteritis es moneda corriente, como es la salida de cachorros del algunos “criaderos”
Las vacunas actuales no pueden ser eficaces en la protección contra la cepa mutada. Pero atención que la variante actual seguirá produciendo la enfermedad en periodo de ventana y no vacunados, con los mismo síntomas que la anterior.
LA URGENCIA DEL TRATAMIENTO ES MAS IMPORTANTE QUE TRATAR DE TIPIFICAR EL VIRUS PORQUE EL RESULTADO SIEMPRE LLEGA DESPUES DEL DESENLACE DE LA ENFERMEDAD, SEA CUAL SEA SU RESULTADO.
REFENCIAS
Lic. Marina Gallo Calderon
Centro de Virología Animal CONICET Fundación Milstein Te 4687 6735
Parvovirus canino (26-Jan-2000)
U. Truyen
Veterinärstrasse 13, D-80539 München, Deutschland.
Traducido por: M. E. Etcheverrigaray, Cátedra de Virología, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional de la Plata.
Publicado en “El Cronista Veterinario” Parvo 2c: Pfizer afirma que sus vacunas protegen contra la nueva cepa La confirmación de los primeros 14 casos positivos en Argentina de parvovirus 2c, la nueva cepa que venía expandiéndose en Europa y Sudamérica, despertó una serie de alarmas y dudas. La principal, si las actuales vacunas contra parvovirus que hay en el mercado alcanzan para prevenir la acción de la nueva cepa. El laboratorio Intervet fue el primero en salir a afirmar que su línea de vacunas era efectiva. Ahora, se sumó el laboratorio Pfizer.
PARVOVIRUS CANINO UNA VEZ MÁS HA MUTADO
CENTRO ESPECIALIZADO EN INMUNOGIA VETERINARIA
DIRECTOR DR. FABIAN MAURE (Pablomaure2005@yahoo.com.ar)
Gracias al Dr. Andres Gagliardi
Clínica veterinaria San Jorge Boulogne Sur Mer 1322 Tapiales (4442-0385) Pcia de Buenos Aires
PARVOVIRUS
El
parvovirus es un virus
que no sólo ataca al
perro, sino también al
gato, determinando una
gravísima
gastroenteritis,
provocando aborto y
mortalidad neonatal. Se
contagian perros de
todas las edades, de
manera particular los
cachorros, entre los
cuales se verifica un
alto porcentaje de
mortalidad, aunque
también se dan casos de
muerte entre los
adultos.
La parvovirosis está
considerada como una
enfermedad relativamente
reciente. Se ha señalado
por primera vez en el
año 1970. Entre 1976 y
1977 se pone en
evidencia la enorme
difusión de este virus
entre los perros de los
Estados Unidos, en 1978
es señalada en Australia
y en Holanda
El virus prefiere atacar
células en rápido
desarrollo, causando
gravísimos daños. Esto
explica la localización
del parvovirus, en los
cachorros lactantes, en
el músculo cardíaco, que
en este período está en
rápido crecimiento. El
70 por 100 de los
ejemplares afectados se
mueren en un plazo de 3
a 8 semanas. En cambio,
en los cachorros en
destete o destetados, el
virus se localiza,
preferiblemente, en las
células de la mucosa
intestinal y, más
precisamente, en la base
del vello intestinal que
en esta edad es sede de
una intensa
multiplicación celular.
Según algunos autores,
la parvovirosis del
perro se debería a una
mutación del virus
causante de la
panleucopenia del gato.
Son afectados perros
adultos, generalmente
agotados o muy viejos,
sin embargo, los más
receptivos son los
ejemplares jóvenes o muy
jóvenes, en los cuales
se asiste a una forma
hiperaguda. La
penetración del virus se
produce a través de la
mucosa oral o nasal, a
causa de ejemplares que
eliminan el virus a
través del vómito y las
heces. La incubación
varía de 5 a 6 días.
Síntomas. Son de tipo
gastrointestinal, con
alta mortalidad en los
cachorros, y una
mortalidad variable del
10 al 70 por 100. Hay
decaimiento,
inapetencia, vómito
persistente de tipo
biliar. En las primeras
24 48 horas, puede no
haber defecación con
dolor abdominal y
contracción, después de
lo cual hay diarrea con
heces de color amarillo
marrón, con presencia de
sangre. Las mucosas
explorables están
congestionadas. La
temperatura es normal o
subnormal (39 39,5°),
pudiendo, a veces,
llegar a los 40 - 41°,
aunque después desciende
rápidamente. En los
ejemplares más jóvenes
se produce, en 24 ó 28
horas, shock y espasmos.
En los cachorros con
miocarditis, la muerte
puede ser imprevista o
presentarse por
dificultades
respiratorias, aumento
de la frecuencia
cardíaca, aumento del
pulso y edema pulmonar.
La mortalidad es del 70
al 80 por 100.
Normalmente, la forma
miocárdica y la
gastroentérica nunca se
dan en el mismo
ejemplar.
Análisis de laboratorio.
El aislamiento del virus
requiere métodos
sofisticados, que no son
de fácil aplicación en
los laboratorios
comunes. Con tal
finalidad, puede
emplearse la microscopia
electrónica o a través
de la determinación del
virus en los tejidos o
en las heces, con el
método de la
inmunofluorescencia.
La extracción de dos
muestras de sangre en el
plazo de quince días, la
una de la otra, puede
poner en evidencia
eventuales dinámicas de
anticuerpos específicos,
pero también esta
investigación requiere
estructuras especiales
de laboratorio.
Diagnóstico diferencial.
Gastroenteritis
alimenticia (esporádica,
imprevista, sin
temperatura con una
evolución benigna),
gastroenteritis
parasitaria (evolución
lenta y desarrollo
subagudo, ausencia de
vómito, análisis
coprológico positivo),
gastroenteritis por
coronavirus (contagiosa,
vómito y diarrea,
desarrollo benigno,
falta de leucopenia),
gastroenteritis por
rotavirus (menos
contagiosa, desarrollo
benigno), leptospirosis
(esporádica, hipotermia,
ictericia, vómito con
olor fétido, diarrea
catarral hemorrágica),
moquillo en la forma
entérica (temperatura
elevada, goteo nasal y
óculo conjuntival, tos,
fotofobia, sequedad de
la trufa, complicaciones
pulmonares), hepatitis
viral (esporádica, total
mortalidad en los
cachorros, ojo azul),
pancreatitis (cólicos
fuertes, hiperlepemia).
Lesiones anátomo.
Deshidratación de la
piel, úlcera en el
estómago, edema de la
pared intestinal
diseminada por pequeñas
hemorragias, nódulos
linfáticos meseraicos
hiperplásticos, placas
de Peyer, ampliadas con
fenómenos nodulares
necróticos, inflamación
de la superficie del
hígado, etc. En los
ejemplares jóvenes,
miocarditis con daño en
los flancos,
hidropericardio y edema
pulmonar.
Terapia. Antiheméticos,
solución dectrolítica
isotónica, solución
glucosada, antibióticos
de amplio espectro,
fármacos de acción
antihemorrágica,
fármacos capaces de
reducir las intrusiones
compulsivas del
intestino, vitaminas
hidro y lipo solubles,
aminoácidos, estrato
córticosuprarrenal y,
eventualmente, cortisona
durante un solo día.
También se recurre al
empleo de fármacos
antivirales.
Profilaxis por vacunas.
Pueden utilizarse
vacunas de cepas felinas
inactivas (muerta),
atenuada (viva) o
vacunas de cepas caninas
inactivadas (muerta) o
atenuada (viva).
Se ha demostrado la
eficación de la vacuna
de la panleueopenia del
gato. Es una vacunación
que se basa en el
principio de la
inmunidad cruzada, que
puede realizarse con
virus atenuado (eficaz
durante un año, pero
peligroso por eventuales
mutantes) o con vacuna
inactivada. Esta es
menos eficaz con
respecto a la anterior.
Son necesarias dos
intervenciones en el
cachorro, y debe
repetirse una tercera
después de seis meses.
En el perro adulto se
realiza una vacunación
anual. También puede
realizarse en ejemplares
en estado de gestación.
Se aconseja realizar la
vacunación dos o tres
semanas antes del parto,
para aumentar la entidad
de anticuerpos presentes
en el calostro. Según
algunos autores, la
vacunación con antígenos
felinos puede realizarse
conjuntamente con la
vacunación contra las
enfermedades infecciosas
más comunes. En los
cachorros, la vacunación
se realiza en la sexta
semana de vida y
repetida en la octava.
En los cachorros existe
un alto riesgo en la
segunda semana. En los
ejemplares de doce
semanas deben realizarse
dos vacunaciones
separadas, entre 7 y 15
días. Para los
ejemplares recién
llegados, la vacunación
debería realizarse
preventivamente, o
recurrir a una inyección
de refuerzo si ya fue
vacunado antes.
Profilaxis ambiental. El
virus de la parvovirosis
está dotado de una noble
resistencia al mundo
exterior, pero, sin
embargo, resulta
sensible a los
desinfectantes como el
formol, el hipoclorito
de sodio y la cloramina.
La higiene de los
locales, no sólo debe
hacerse con
desinfectantes, sino
también con una adecuada
limpieza a base de agua
caliente a presión. Los
objetos de escaso valor
que se encuentre en
estos locales y no
pueden desinfectarse
fácil mente, deben
quemarse para evitar
problemas.