LEISMANIOSIS
Las
leismaniosis del perro
son estados que se
manifiestan,
principalmente, en
aquellas zonas en las
cuales las condiciones
higiénicas son, en
términos generales, muy
malas. La transmisión de
la enfermedad se produce
a través de un agente
conductor, el
Phlebotomus sp. En el
hombre, la leismaniosis
se diferencia según su
aspecto clínico: la
cutánea o Botón de
Oriente, producida por
la Laishmania trópica;
la visceral, producida
por la L. infatum, y la
L. donovani. Algunos
autores sostienen que la
L. donovani es el agente
responsable de la
enfermedad del perro.
Modalidad de
transmisión. El
Phlebotomus sp especie
de mosquito, ingiere, de
la piel del perro
enfermo, células
parasitarias. En el
organismo del díptero,
la Leishmania, presente
en estás células se
multiplica y se
transforma. El mosquito
se vuelve infeccioso, no
sólo para el perro, sino
también para el hombre,
en aquellos lugares
donde las condiciones
higiénicas son malas. La
Leishmania es un
parásito que afecta a
las células que,
esparcidas por todo el
organismo, tienen
funciones diferentes e
importantes, entre las
cuales se halla la de
producir anticuerpos,
glóbulos de la sangre,
sujetar y englobar las
células extrañas al
organismo por medio de
un mecanismo de
fagocitosis.
Síntomas. En la forma
aguda (rara) que afecta
los ejemplares jóvenes,
hay temperatura elevada,
debilidad y muerte en
pocos días, o cura
aparente y sucesiva
recaída.
En la forma subaguda -
crónica - (más
extendida), los
afectados son los perros
mayores de un año.
Precede el
adelgazamiento, pero
manteniendo o aumentando
el apetito, la aparición
de una enteritis y/o
pérdida de sangre de la
nariz (epistaxis). Sigue
un aumento de los
linfonódulos
exploratorios, aparición
de manifestaciones
cutáneas evidenciables
por la presencia de una
caspa blanca brillante,
localizada inicialmente
sobre el dorso de la
nariz, que después
invade la cabeza y las
orejas. Sucesivamente se
presenta una picazón
intensa que se extiende
por todo el cuerpo,
rarefacción del pelo y
aparición de úlceras en
las ancas, nalgas, etc.
Se evidencian nódulos en
el espesor del tejido
cutáneo que pueden
permanecer íntegros o
ulcerarse. Es
característico el
excesivo crecimiento de
las uñas (onicogrifosis).
El diagnóstico seguro se
realiza a través de la
biopsia medular,
intervención que permite
poner en evidencia las
leishmias.
Terapia. La terapia,
basada en el uso de
sales de antimonio,
prevé cuatro períodos de
cura con una duración de
dos semanas cada uno y
un intervalo de diez
días entre uno y otro.
El fármaco empleado es
el Glucantin, por vía
intramuscular, en dosis
de 0,3 gramos por cada 3
kg. de peso corporal.
Profilaxis. Al ser los
mosquitos de la arena
los responsables de la
difusión de la
leishmaniosis, para una
radical prevención de
esta protozoonosis, la
lucha deberá
concentrarse contra
ellos. Los perros
infectados deberán
eliminarse, ya que
constituyen un peligro
potencial para el
hombre.