ESTRONGILOIDOSIS
Es
una enfermedad producida
por el nemátodo
Strongyloides
stercolaris, difundida
en muchos países, que
afecta al intestino
delgado del perro. Los
parásitos adultos hembra
producen los huevos, los
que, en ambiente
intestinal, se abren,
originando larvas
rhabditiformes que son
expulsadas con las
heces. En el ambiente
exterior, las larvas
rhabditiformes pueden
convertirse en larvas
filariformes infectadas
(capaces de contagiar),
o incluso, separarse en
machos y hembras por
tanto, capaces de
producir huevos que como
consecuencia de
transformaciones,
también dan origen a
larvas filariformes
infecciosas. Su
emigración es similar a
la que se produce en el
caso de los
anquilostomas.
Síntomas. Anorexia, tos
leve, conjuntivitis en
los cachorros, diarrea
con presencia de sangre.
Diagnóstico. El análisis
coprológico permite
establecer la presencia
de larvas en las heces.
Terapia. Ditiazina,
Tiabendazol (20mg. por
cada kg. de peso en
dosis única, a repetir
después de veinte días).
Profilaxis. En ambientes
donde existe una alta
difusión de la
enfermedad es
conveniente someter al
perro a tratamientos
ahorrativos de
prevención. Algunos
autores sostienen que la
estrongiloidosis es
peligrosa para el
hombre, en cambio otros
sostienen que los
embriones caninos de
este parásito tienen un
escaso poder patógeno
para los seres humanos.